La iglesia del Nuevo Testamento
LA IGLESIA DEL NUEVO TESTAMENTO HACIA MI HOMESTEAD
Al decir "iglesia" me refiero al grupo de salvos en una localidad o a la iglesia en el sentido universal (los salvos, quienes han obedecido y perseveran en la fe del Señor) de todas partes, no a la construccion de ladrillo piedra o madera, sino a quienes se reunen ahí.
Mucho se ha discutido acerca de la iglesia verdadera.
Hay quienes observan ciertas características de la iglesia original y por ello se auto reconocen como la iglesia correcta.
Otros creen que son la iglesia original, solo por ser la más antigua de las denominaciones.
Es momento de decir que hay una iglesia que tiene como patrón el modelo de la iglesia original.
I. LA PRIMER IGLESIA QUE HUBO
La encontramos claramente mencionada en Hech 2:47.
“Y el Señor añadía cada día a la iglesia los que habían de ser salvos”.
Los que oían el evangelio y lo aceptaban bautizándose eran añadidos por Cristo a su iglesia. Lo que nos da una idea más precisa de que la iglesia ya había sido establecida.
La intervención en añadir no solo era del Hijo el salvador, sino que también del Padre; quien en el mismo momento de la obediencia, trasladó del poder de las tinieblas, al reino de su amado Hijo a los que eran bautizados (Col 1:13).
Sirva esto para aclarar que la primera iglesia que hubo es también conocida como “el reino de su amado Hijo”.
El cual fue establecido en vida de muchos contemporáneos de Jesús y sus apóstoles (Mar 9:1).
Fue establecida en el primer siglo de esta era.
Para más exactitud, en el año 33 d. C.
La era en la que vivimos empezó con el nacimiento de Jesús, Nuestro Señor comenzó su ministerio como a los 30 años (Luc 3:23), Su ministerio fue de aproximadamente 3.5 años, muriendo, resucitando y ascendiendo al cielo en el año mencionado, y en el día de Pentecostés de ese mismo año vino el Espíritu Santo con Poder (Hech 2:1-47).
Ni la Biblia, ni los historiadores hablan de otra iglesia en ese tiempo.
Fue hasta el siglo cuarto según la historia la existencia de una iglesia diferente, y de ella se desprenderían las principales denominaciones que conocemos hoy.
II. ES EL CUMPLIMIENTO DE LAS PROFESIAS SOBRE EL REINO PERMANENTE
El Señor por los profetas en el A. T. había hablado de lo que se relaciona con la iglesia o reino de Dios.
“En lo postrero de los tiempos… en Jerusalén” (Isa 2:2,3) la ley y la palabra de Jehová saldrían de Sion la Jerusalén terrenal.
Esto es lo que pasó a partir del advenimiento del Espíritu Santo después de aquel día de Pentecostés.
Los apóstoles comenzaron en Jerusalén a predicar la ley de Cristo, escuchándoles personas de muchas naciones.
Los que componían la iglesia del Señor iban predicando la palabra de Dios partiendo de Jerusalén.
“ Y en los días de estos reyes… Dios levantará un reino que jamás será destruido,…” (Dan 2:44).
El reino de Dios inconmovible, empezó a tener vigor después del Pentecostés.
Compuesto por aquellos que obedecieron el evangelio, que fueron añadidos por Cristo a la iglesia y trasladados por el Padre al reino de su amado Hijo.
Siendo la cabeza de ellos Cristo mismo (Col 1:18).
III. EDIFICADA POR CRISTO HASTA EL FIN
“edificaré mi iglesia: y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella” (Mat 16:18).
Cristo edificó su iglesia en su ministerio y la inauguró el día de Pentecostés. Al enseñar que el reino se había acercado (Mat 4:17) y preparar a las personas idóneas que continuarían su trabajo, estaba poniendo el fundamento, siendo la piedra principal él mismo (Ef 2:20.
La iglesia que él edificó, no sería perecedera como los reinos anteriores sino que sería un reino o iglesia hasta el fin.
Hay quienes han dicho que la iglesia original solo existió en el primer siglo.
Dicen que la iglesia no pudo continuar debido a la apostasía y por lo tanto hay libertad para poder hacer iglesias hoy Esto esta muy lejos de la verdad.
El Señor prometió que las puertas del Hades no prevalecerían contra ella. ¿Qué significa esto? “las puertas del Hades” parece ser una expresión que indica máximo poder contrario; o sea como dice en otras versiones: “las fuerzas del infierno no la podrán vencer” (L E P), “los poderes de la muerte no podrán contra ella” (margen de LBDLA).
Una iglesia.
La intención de Jesucristo es edificar su iglesia no habla de muchas iglesias sino de una en singular.
Se habla de la iglesia en el sentido universal (Mat 16:18; Ef 5:24-27) y en el sentido local (Rom 16:16; 1Cor 1:2; etc).
En la iglesia del Señor de cada localidad se enseñaba la misma doctrina (1 Cor 4:17). Y cuando alguien se convertía era añadido por Cristo a la iglesia universal y era identificado como miembro en la iglesia local.
Así que de esta forma la iglesia estará existiendo hasta el fin.
En cualquier parte donde sigamos el ejemplo del primer siglo, estaremos siendo edificados por Cristo hasta el fin sin que nadie lo pueda evitar.
IV. LA IGLESIA VERDADERA NO ES CADA DENOMINACION QUE EXISTE
El plan del reino de Dios empezó hace muchísimo tiempo (Mat 25:34). Y fue cumplido gracias al sacrificio de su Hijo.
Establecido en el año 33 d. C.
Extendido a todo el mundo gracias al trabajo de los apóstoles, quienes predicaban la misma doctrina en todo lugar (Col 1:6,23).
Edificada por Cristo el cual es su salvador (Ef 5:25).
Las muchas denominaciones que hay no fueron planeadas por Dios. No siguen el modelo del primer siglo.
Sus iniciadores no murieron por ellas.
No son las encargadas de distribuir el evangelio por todo el mundo.
Debido de la falta de respeto al modelo de Dios hay tanta división manifestada en las muchas iglesia con nombres de ocurrencia humana.
Si Dios no las tuvo en mente en su plan ¿A quién se le ocurrió que hubiese tanta división religiosa?
EL LIBRO DE LIBROS PRINCIPAL >
Hay en el universo muchos libros, de diferentes fuentes, temas y categorías; en la categoría de los libros sabios encontramos: La sabiduría descrita por los renombrados hombres, hombres que con su facilidad de palabra y opiniones amplias han podido inquietar al mundo inyectándole filosofías de ellos, fabricadas por su conocimiento y experiencia.
En tiempo del apóstol Pablo, el caso de los atenienses cuando epicúreos y estoicos discutían con él (Hech. 17:16-17) demuestra cómo estaban influenciados por lo que los sabios reconocidos decían, para mala fortuna de estos al parecer esos escritos sólo los conducían a ser idólatras. Cuando Pablo habló él hizo referencia a lo que decían las escrituras del Antiguo Testamento para hacer ver a estos hombres de que había un sólo Dios y no más, y de que se podían allegar a él por Cristo resucitado. El apóstol habla de la creación, la honra a Dios y el origen del hombre (Hech. 17:24-26), digo esto por citar algunos tópicos de las escrituras, como Gen 1:1, donde habla de la creación, (Ex. 20:1-7) donde menciona sobre la honra y a quién se le debe dar, y la tercer mención que hace es en cuanto a la creación del hombre quien es linaje de Adán en el sentido terrenal y de Dios en el sentido espiritual (Gén. 1:26).
El apóstol Pedro no diferente a Pablo en cuanto a fe, encontraba a personas que, envueltos por sus razonamientos, y mezclándoles palabras profundas de escritos inspirados como los del apóstol Pablo, sólo torcían las palabras verdaderas, palabras que los doctos y constantes en la fe tenían y hacían para su salvación; mientras que estos indoctos e inconstantes torcían para su propia perdición (2 Ped. 3:14-17).
Los cuatro evangelistas se han encargado de pintarnos un cuadro de Cristo nuestro Señor. En este cuadro podemos ver a un Jesús físicamente vigoroso, fuerte por su constante ejercicio; desde ayudar a su padre en los quehaceres de la carpintería (Mar. 6:3), hasta caminar muchas millas a pie por los polvorientos caminos, expuesto al sol, al frió y a las tempestades (Mat. 8:20), enseñando y ayudando a los discípulos y a las multitudes (Jn. 5:17), trabajando así para enseñarnos a hacer tesoros en el cielo (Jn. 6:27). Cuando meditamos en estos escritos vemos cómo se nos ha mentido acerca del físico de Jesús a quien los más famosos han pintado como si Jesús fuese un flaco descolorido y debilucho Hijo de Dios, mintiendo así en muchos de los escritos que están al margen de
Juan escribe de su mano lo que de Dios recibía por medio del ángel (Ap. 1:1), los escritos eran para infundir animo a sus compañeros de lucha y hacerles saber de cosas que pasarían pronto, y otras que serían para el fin de los tiempos. Y aunque preso por predicar a Cristo él fue instrumento valioso en los escritos de Dios que harían felices a quienes los leyeran, oyeran, e hicieran lo que en ellos se decía (Ap. 1:3).
Así de esta manera le presento a pasos grandes mi admiración por lo que dice Dios en
El empezar a estudiar
